viernes, 1 de abril de 2011

De los paros cívicos a la Constituyente


Tomás Andino 

El Pueblo hondureño ha escrito ayer una página de gloria en el Libro de la Liberación Social y Nacional, porque el Paro Cívico Nacional fue todo un ÉXITO.
Hubo paro o movilización en una gran cantidad municipios, superando nuestras expectativas. Los detalles iran conociéndose en los próximos días, conforme lleguen informes de los frentes de resistencia departamentales; pero a juzgar por las noticias que nos llegan, en el sentido de que se reprimió en tantos lugares, es una muestra indirecta de que el paro fue ampliamente difundido a nivel nacional.


Este es un indicio de que el FNRP ha comenzado a retomar el camino de la lucha insurreccional que tanto nos hacía falta. El único camino correcto, el mismo que nos llevará a la victoria.
Considerando que fue un acto pacífico, y que, por ahora, no nos proponemos enfrentar al enemigo con sus mismas armas, para la Resistencia fue una demostración de fuerza. Por supuesto que la respuesta fue igualmente brutal y generalizada, ante la cual en muchos lugares tuvimos que ceder físicamente, pero para el enemigo fue una derrota política y moral.

Si no, veamos los hechos.

Antes, las huelgas de los maestros y maestras eran muy impopulares, y por eso generalmente las sociedades de padres y madres de familia se manifestaban en su contra; lo cual llevo al régimen en esta ocasión a apostar utilizarlos como rompehuelgas. Pero hoy ocurrió el fenómeno contrario: el régimen no solo fue incapaz de articular un contragolpe  basado en padres y madres de familia, como ocurrió en 1982, sino que la mayoría de estos y estas estuvieron en la primera fila de la lucha o cuidando la retaguardia de las maestras y maestros en los centros escolares.
El enemigo creyo que con su actitud de "mano dura" e intransigencia iba a volcar la opinión pública en nuestra contra, pero eso no sucedio, sino que el régimen ha dado una imagen de incapacidad para resolver este problema, tanto a nivel nacional como internacional; aparte de que, al llevar la represión al interior del país, ha generado un sentimiento nacional de repudio en aquellos sectores poblacionales directa o indirectamente afectados por la misma, constituyéndose este en un factor de indignación popular y de desgaste político del regimen.
Creyeron que nos iban a tomar cansados despues de dos semanas de diaria represion y que el anuncio de las suspensiones, que surten efecto a partir de anteayer, iba a amedrentar al magisterio; pero, aunque hubo maestros y maestras que retornaron a clases, en la mayoría de escuelas y colegios no hubo clases y en muchos de aquellos donde si hubo, maestros y maestras cumplieron el requisito y despues volvieron a las calles por la mañana o la tarde a sumarse a las protestas.
Particularmente exitoso fue el paro en la UNAH donde por cuarta vez los y las estudiantes expulsaron a la policía, esta vez reforzada con todos los antimotines disponibles en Tegucigalpa, sin embargo la hicieron retroceder a pedrada limpia hasta sacarla con la cola entre las patas.
La Resistencia debe sentirse orgullosa de nuestros y nuestras jóvenes insurrectos. Ellos y ellas han demostrado que con decisión e inteligencia puede vencerse al enemigo. ¡Viva su ejemplo!
Por eso, pese a nuestros heridos, detenidos, golpeados y ultrajados;  y, en especial, a pesar de la pérdida física de un compañero en el departamento de Colón  --cuyo nombre aun no conocemos--, una profunda satisfacción se dibuja en el rostro de la mayoría de los y las Resistentes, pues con todo lo dura que fue la represión, nos sentimos satisfechos de haber hecho una jornada digna de este Pueblo.
El éxito del Paro, sin embargo, no cayo del cielo. Fue posible gracias al proceso organizativo que valiosos y valiosas compañeras han venido labrando pacientemente en la base desde hace meses, a quienes va nuestro reconocimiento. Ese proceso organizativo tuvo su base también en el proceso asambleario que hicimos con motivo de la pasada Asamblea Nacional del FNRP y en las acertadas decisiones que ese evento tomo, una de las cuales fue precisamente organizar este Paro Civico.
Claro, todavía  falta camino que recorrer. Por ejemplo, la clase media aun duda y vacila, aunque algunos sectores, sensibilizados por la bárbara represión, comienzan a simpatizar con el movimiento.
Lo que no podemos poner en duda es que esta guerra la estamos ganando, primero en el terreno de la razón y ahora en el terreno de la moral. EL próximo paso es ganarla en la calle, por lo que la conducción en todos sus niveles debe comenzar a plantearse la necesidad de organizar la AUTO DEFENSA POPULAR. Hacia eso debe apuntar la organización del próximo Paro Civico Nacional.
Por todo lo dicho, ¿a quien se le ocurre que en Honduras necesitamos correr a apuntarnos en las elecciones de los golpistas? Hoy nos dieron una demostración de lo que es su “democracia”  y el "poder" que estan dispuestos a ceder. Es la democracia del tolete, el gas y la bala viva. Sin embargo, no faltan quienes con banderitas y cancioncitas, votos y demagogia pretenden convencer al Pueblo Insurrecto de Honduras de que apuntarnos en las elecciones de los golpistas es el camino.
El Pueblo Insurrecto hoy dio una demostración de que el verdadero Poder esta en su organización y movilización, y de que la única salida a la crisis del país, esta en romper con el sistema en la calle o movilizándonos en nuestros centros de trabajo y estudio. Ese es “el Poder” que necesitamos lograr, para después anotarnos triunfos en otros terrenos.
El enemigo esta preocupado, aunque no lo admita públicamente, incluso comienza a dividirse, pues saben que la están “regando”.  Tan desesperados están que han dado luz verde a sus comparsas para iniciar tempranamente sus campañas electoreras, acarreando incautos para convencernos de que nuestra liberación pasa por votar por ellos.
Se equivocan. La ruta que ha definido la Resistencia a partir de estos Paros Civicos no conduce a la trampa electoral, sino a la Constituyente. Pero a una Constituyente AUTO CONVOCADA, no a la que quiera ofrecernos el régimen, si acaso.
A eso deben apuntar los siguientes paros cívicos y demás expresiones de protesta popular, para que del Poder en la calle caminemos al Poder de la Nación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario